Archivo por meses: Enero 2016

COMISIÓN DESARROLLO ECONÓMICO Y EMPLEO

Soria Intramuros:

  • Hay que presentar la solicitud de ayuda el 13/01/2016, así que el Pleno para aprobarlo se adelantará al lunes 11/01/2016. Tienen un plazo máximo de seis meses para responder a la solicitud, pero esperan hacerlo en tres meses.
  • La utilización y la titularidad de Santa Clara siguen en negociaciones.
  • Las traseras de la Concatedral pertenecen en gran parte a particulares.
  • En este proyecto, el Ayuntamiento actúa como organismo intermedio, con potestad para seleccionar las actuaciones concretas que estime más oportunas. La fórmula que contempla la Unión Europea para poder actuar en propiedad privada es la cesión a 20 años mínimo.
  • El Ayuntamiento podría ampliar su 50% de aportación, de modo que si por ejemplo sólo nos dieran 4 millones, el Ayuntamiento podría poner los otros 6 millones.
  • La “pacificación del tráfico en la zona centro” se refiere a la “zona 30”.

IU:

Tiene muchas dudas.

  • Se abstendrá en el Pleno.
  • San Agustín es privado.
  • La Torre de Doña Urraca es privada.
  • Las bicis no han funcionado bien nunca.
  • Ya existe biblioteca digital.
  • La ampliación de La Audiencia lleva años sin llevarse a cabo.
  • Este proyecto se parece al de la Reserva de la Biosfera.

Se aprueba por unanimidad.


Ruegos y preguntas:

  • El PP pregunta por el IVA del Mercado. El PSOE dice que se utiliza la fórmula de gestión directa, en la que el IVA elegible es aquel que no es deducible. Si el IVA es deducible, no se puede financiar.
  • El PP pregunta por el tema del IBI con la Diputación, la cual ha ganado el caso.
  • El PP avisa que no se está incluyendo el logotipo del Ayuntamiento en la publicidad del Parking.
  • IU pregunta por las certificaciones del Mercado. El PSOE dice que sí se ha superado lo exigido a 31/12/2015.

 

Reflexiones para 2016

Hemos visto cómo en 2015, en ciudades como Madrid o Barcelona, se ha empezado a demostrar que es posible hacer las cosas de otra manera, y que con voluntad política se puede reducir la deuda, aumentar los gastos sociales y frenar las privatizaciones.

Se debe conseguir también, desde el poder, una nueva reeducación democrática, basada en la participación del pueblo y en la transparencia de sus gobernantes, pues la transformación de una sociedad llega tras tomar el poder, y no sólo las calles.

A un nivel más concreto, hay que conseguir en Soria una circulación más fluida, evitando así mayores emisiones de CO2, reconsiderando, entre otras cosas, el formato de la rotonda entre San Benito y la avenida de Valladolid, y el gasto inútil de la fuente prevista para ese emplazamiento.

Hay que hacer una ciudad realmente accesible, con acciones como la puesta en funcionamiento de los dos ascensores del Pabellón de Los Pajaritos, tras 16 años parados, y la construcción de aseos adaptados a personas con movilidad reducida en el Palacio de La Audiencia, de los que siempre ha carecido.

Hay que esforzarse en sacar adelante el proyecto “Soria Intramuros”, pero centrándolo en el propio barrio de San Pedro.

Es vital un plan eficaz para fijar población en Soria y atraer empresas, pues la propia gente es la base de todo lo demás. ¿Qué servicios queremos dar, si no hay a quién dárselos?

Otro tema de máxima urgencia es la revisión íntegra de la Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento, sacando las plazas vacantes y potenciando la promoción interna.

Nuestro Modelo de Ciudad para 2016 va encaminado hacia todas estas prioridades.

¿Cuenta el Ayuntamiento con la Participación Ciudadana?

En las pasadas navidades los sorianos de la capital hemos recibido en nuestros buzones el Boletín de Fiestas del Ayuntamiento, el Plaza Mayor nº 122. En él se hace énfasis tanto en la primera página, el “saludo del Alcalde”, como en la última, en la “participación ciudadana”, con la que dice haberse contado especialmente para sacar adelante los Presupuestos de la ciudad para 2016.

Por lo demás el Boletín es una información propagandística dedicada fundamentalmente a ensalzar la labor del gobierno municipal. Resulta un tanto paradójico y contradictorio que se hable tanto en el Boletín de participación ciudadana y no haya cabida en el mismo para ninguna otra voz que no sea la oficial, llámense otros Partidos políticos con votos suficientes como para tener representación en el Ayuntamiento, asociaciones o colectivos sociales. Por mucha mayoría absoluta que tenga al fin y al cabo el partido que gobierna no  alcanzó siquiera el 50% de los votos, por lo que parecería un sano ejercicio democrático dar al menos un poco de voz al resto de opciones votadas por un número de ciudadanos que, si se suman, es mayor.

Suponemos que el Boletín se paga en parte con dinero público, no con dinero del Partido de turno, y en parte con anuncios de empresas, muchas de las cuales reciben sustanciosos contratos del Ayuntamiento. En consecuencia no debería de estar exclusivamente al servicio del partido que gobierna.

Resulta difícil ignorar que la coordinación y los textos del Boletín son responsabilidad no de representantes consensuados que sepan recoger proporcionalmente distintas opciones políticas y sensibilidades sociales, sino de dos cargos de confianza nombrados por el PSOE y pagados por todos los ciudadanos.

Como esto ocurre en un país con un paro juvenil y exilio laboral elevadísimos, el resultado es que las prebendas de algunos políticos levantan ampollas en los ciudadanos de a pie. En esas circunstancias resulta difícil esperar la imparcialidad y objetividad  obligadas -no digamos ya crítica- en la elaboración del Boletín por parte de quienes han sido nombrados por el poder y cuya permanencia en el cargo depende de él.

Pero por mucho dinero público que se invierta en propaganda resulta imposible a veces encubrir una realidad bastante menos halagüeña.

Los Grupos Municipales, Asociaciones Culturales y otros agentes sociales con representación en el Consejo Asesor de Cultura  del Ayuntamiento de Soria abajo firmantes (y posiblemente algunos más, difíciles de localizar en poco tiempo) queremos exponer nuestra experiencia muy concreta en lo que se refiere a la aprobación de los “Presupuestos de la ciudad para 2016”  que contradice las versiones oficiales:

La obligatoriedad de la existencia del Consejo Asesor de Cultura Municipal se establece en la Constitución y en la Ley de Bases del Régimen Local (1985), para facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

Tras un encuentro previo convocado por la Concejalía de Cultura en diciembre de 2007 y la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia del Reglamento del Consejo Asesor de Cultura (que establece que el Pleno del Consejo Asesor de Cultura celebrará sus sesiones ordinarias con carácter semestral) apenas se han celebrado dos o tres sesiones más. En cumplimiento del Reglamento, desde el año de su publicación -en julio de 2009-, tenían que haberse celebrado unas 12 sesiones. Es decir, que los presupuestos de otros años y la política cultural del  Ayuntamiento no han tenido en cuenta durante años a esa participación ciudadana a la que obliga la Constitución y que se establece en el Reglamento publicado por el propio Ayuntamiento.

Ante tan antidemocrática situación y las quejas de algunos grupos parlamentarios de la oposición y otros agentes sociales se convocó -tras años sin hacerlo- una sesión del Consejo Asesor de Cultura para el día 16 de diciembre de 2015, un poco antes de las últimas elecciones generales. El Orden del día, aparte de ruegos y preguntas, contemplaba como único punto las Propuestas para los Presupuestos de 2016.

La convocatoria la firmó el alcalde el 9 de diciembre de 2015, sin cumplir con el plazo mínimo de siete días hábiles que establece el Reglamento. Las cartas dirigidas a la treintena de miembros del Consejo, no certificadas, llegaron en algún caso el mismo día de la celebración de la sesión y no se utilizaron además para convocar diferentes medios a los que se recurre en otras circunstancias, como email o teléfono.

La consecuencia fue una asistencia muy escasa, que no puede considerarse representativa, aproximadamente una tercera parte de los miembros del Consejo.

De todos modos hubiera sido imposible aportar ninguna propuesta a los Presupuestos, ya perfectamente definidos, puesto que su aprobación se iba hacer pocas horas después, a la mañana siguiente, en la reunión de la Comisión de desarrollo económico y empleo.

Tampoco se debatieron en profundidad otros temas que no han podido plantearse durante años, referentes tanto a aspectos económicos como culturales, ya que está programada prácticamente toda la actividad cultural municipal al menos para el próximo semestre.

En definitiva y con los hechos expuestos, no se puede afirmar que en la Concejalía de Cultura municipal, ni para la elaboración de los Presupuestos, se cuente -tal cual exige la Constitución- con todos los agentes sociales, asociaciones culturales y representantes políticos elegidos, por mucho que la costosa y poderosa maquinaria propagandística oficial lo ponga sobre el papel.

Para todos, también para los que no quieran perder más votos o recuperar algunos de los perdidos, sería conveniente poner en marcha esa necesaria regeneración democrática de la que tanto se habla.

Soria, a 1 de enero de 2016