UN AÑO EN EL AYUNTAMIENTO.

Lo primero que tiene que hacer cualquier partido o agrupación de electores que quiera ser partícipe de las decisiones que vaya a tomar en su ayuntamiento es hacer un estudio, para saber de dónde venimos y hacia dónde queremos ir, y cómo vamos hacer ese recorrido. En Soria, ese estudio -dirigido por la totalidad de los medios de comunicación- estaba y sigue estando manipulado y retorcido al antojo de los intereses de esos medios. Entonces, si partimos de un análisis erróneo, los resultados pueden ser negativos.

Los años de AP y del PP, excepto en contadas ocasiones, han sido un desastre; lo que teníamos y tenemos en Soria con el conservadurismo del PP no es normal; ese PP rancio, inmovilista, atrasado, vetusto, retrógrado, se cultivaba, se sigue cultivando y lo exportamos fuera de nuestras fronteras. Entonces, superar a ese PP nunca ha sido nada complicado. Solo hacía falta una persona astuta, lista, avispada, tener palabrería, mantener un partido cohesionado y contar con el visto bueno de los poderes económicos.

La ciudadanía, harta de ese inmovilismo, ve cómo otras urbes se van adaptando a los nuevos retos de las ciudades del siglo XXI -ciudades sostenibles-, “donde la persona sea el eje de las políticas municipalistas”; un ejemplo son las cuatro escaleras mecánicas y los dos ascensores públicos para subir al barrio de Uribarri de Bilbao.

Los medios de comunicación locales han hecho una ecuación incorrecta: el inmovilismo = Populares, el hecho de hacer cosas = Socialistas. Si mantenemos esa ecuación, entonces podríamos decir que los alcaldes de Logroño, Vitoria, Oviedo,… o Rita Barberá a su paso por el Ayuntamiento de Valencia, son Socialistas… del PP.

Lo primero que tiene que hacer un alcalde responsable es saber con qué recursos económicos cuenta, y no seguir el ejemplo de Rita Barberá, que sí ha seguido Carlos Martínez. Como ya dijimos, la gestión municipal de estos últimos años se resume básicamente en la realización de grandes proyectos, pero sin dinero, todo a costa de endeudarse, ya sea de manera directa por medio de créditos, o por medio de concesiones a larguísimo plazo, como la ocurrida con la concesión a 25 años (hasta el año 2038) de Aguas de Soria, cuyo canon, 11,7 millones de euros, ya se ha gastado. Y todo ello con una deuda “oficial” de 30 millones de euros, que convierte a Soria en la segunda ciudad, per cápita, más endeudada de Castilla y León, después de León.

En lo que llevamos de legislatura podemos constatar:

  • Se vuelve a privatizar el transporte público, con nulas campañas para crear el hábito de utilizar el transporte colectivo. En la misma situación de gestión no municipal se encuentra el Tanatorio, la Zona Azul, la Limpieza Viaria, las Basuras, la conservación de Parques y Jardines, la Terminal de Camiones, Aparcamientos Subterráneos, la gestión de la Plaza de Toros y los Festejos Taurinos, y varios Servicios Sociales y de Juventud, como las Guarderías.

 

  • Se sigue sin sacar a concurso ni el mantenimiento de los semáforos, ni su sincronización desde la Cuesta Dehesa Serena hasta el “Caballo Blanco”. No se piensa rectificar el excesivo diámetro de la rotonda del final del Espolón, y creemos que no es el mejor sitio para poner una fuente, que además tiene un coste y un mantenimiento muy elevados.

 

  • En el tema de la accesibilidad, que en distintas ocasiones hemos pedido que se cumpla, los ascensores del Polideportivo de Los Pajaritos siguen parados, desde la promesa de que se pondrían en marcha en noviembre de 2015, y el baño adaptado para las personas con movilidad reducida del Palacio de La Audiencia lo hacen mal, sin cumplir la norma, por no hablar de las barandillas del mismo palacio, que son un peligro ya denunciado desde distintos colectivos ya que incumplen la normativa de seguridad vigente.

 

  • En cuanto al tema del personal, hemos insistido en la reorganización de todas las áreas del Ayuntamiento, en eliminar las productividades y los puestos de libre designación, y en controlar los horarios, con fichaje obligatorio para todos los trabajadores.

 

  • No existe una transparencia efectiva, que echamos en falta en la información solicitada en muchos ámbitos.

 

  • No existe tampoco una participación ciudadana real en los consejos sectoriales, y seguimos apostando por el cambio de horarios de los plenos, para que toda la ciudadanía pueda participar.

 

  • Muchos convenios son por un plazo larguísimo, que los convierte en puras privatizaciones, o se prorrogan “alegalmente” sin salir de nuevo a concurso. Casos como el CAEP, el Numancia, la gestión de la Plaza de Toros o el Club de Natación, requerirían una profunda revisión.

En resumen, el rodillo de la mayoría absoluta está impidiendo llegar a conseguir un modelo de ciudad en el que la participación de todos los agentes implicados sea la piedra angular básica para crear un municipio sostenible económica, social y medioambientalmente. Pero ya se sabe: “si tienes siglas de izquierdas y haces políticas de derechas, puedes engañar durante un tiempo”; los ciudadanos ya han comenzado a darse cuenta de esa estrategia… y pedirán responsabilidades.

José Ángel Martínez Negredo, Coordinador de SORIAN@S.

Luis Alberto Romero, Concejal de SORIAN@S en el Ayuntamiento de Soria.

Soria, 06/06/2016.

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